LA CRISIS DE LAS DEMOCRACIAS Y EL AUGE DE LOS TOTALITARISMOS (1919-1939)
GUÍA DIDÁCTICA
Aquí vas a encontrar una serie de materiales docentes de diseño 100% propio para que puedas explicar o aprender lo establecido sobre la Economía de Entreguerras en el Bloque A de Contenidos de 4º ESO del Decreto 65/2022 del Currículo de ESO de la Comunidad de Madrid.
Combinando estos materiales podrás generar situaciones de aprendizaje a tu gusto, ya que son complementarios. Personalmente, yo las integro en una metodología de clase invertida con una gamificación estructural de tipo PBL (Las Guerras Clío), empoderando al alumnado y multiplicando los tiempos y espacios de aprendizaje.
El primer conjunto de materiales consta de una serie de siete videolecciones, creadas por mí y alojadas en mi canal de Youtube CLIONAUTAS, en la que explico, siguiendo un orden temático y cronológico y con apoyo visual, todo lo referente a la Economía de Entreguerras. El formato de videolección es clave en la metodología de flipped classroom , pero, además, es especialmente adecuado para alumnos con estilos de aprendizaje más audiovisuales o con dificultades de comprensión lectora. Por otra parte, el formato vídeo permite su visionado en cualquier dispositivo móvil y permite al alumno aprender en situaciones como el camino al colegio en transporte público o el tiempo de gimnasio. Precisamente para reforzar esta multiplicidad de tiempos y espacios, se adjunta enlace a estas mismas videolecciones en formato podcast, para ser usados en tiempos y espacios en los que no se tiene acceso a vídeo. Las posibilidades de parar, ir hacia adelante o hacia detrás, continuar más tarde, etc permite al alumno dirigir su propio proceso de aprendizaje.
En segundo lugar, encontrarás una presentación, el que se esquematizan los contenidos con el formato de diapositivas. Se recomienda especialmente para alumnos con estilos de aprendizaje visuales.
En tercer lugar, tenemos los contenidos desarrollados en un texto expositivo, que sirve de base al resto de situaciones.
Terminamos la unidad con una batería de textos para comentario y actividades sobre el tema.
Resumen de medidas para DUA
- Dificultades de comprensión lectora, visión o dislexia: videolecciones y versión en audio vía podcast
- Dificultades de audición: versión en texto expositivo
- Dificultades de compensación educativa o docencia a los alumnos que recibimos en intercambios de larga duración (Erasmus+): traducción incorporada en la página web (parte superior derecha) en chino, árabe, rumano, ruso, italiano, francés y alemán.
- Dificultades de asistencia por enfermedad o traslados: entorno asíncrono mediante videolecciones y metodología de clase invertida.
VIDEOLECCIONES
La Crisis de las Democracias
Entreguerras II. La Crisis de las Democracias. La extensión de las democracias tras la I Guerra Mundial. La fragilidad de las nuevas democracias: crisis de posguerra, nueva política de masas, las calles como nuevo foco del choque político, aumento del poder ejecutivo, la violencia política, la crisis del 29, la polarización social. La evolución política de Gran Bretaña, Francia, EEUU y Alemania
PD: este vídeo se grabó utilizando micrófono estándar y la aplicación Doceri, lo que hace que su calidad de sonido y las opciones visuales sean menores de lo habitual en el canal. Disculpen las molestias
Los Totalitarismos: características generales
Descripción de las características comunes a todos los totalitarismos. Cómo identificar un régimen totalitario.
El Totalitarismo Marxista
Configuración del Totalitarismo Marxista en la URSS. Lenin y la configuración del modelo totalitario soviético. La lucha por la sucesión entre Trotsky y Stalin. La política interior de Stalin. El Terror y los Gulags. Política económica: los planes quinquenales. La Komintern y la política internacional soviética.
El Totalitarismo Fascista (1 de 2)
La ideología fascista. La evolución política de Mussolini. Concepto y orígenes del fascismo
El Totalitarismo Fascista (2 de 2)
La Marcha sobre Roma. La llegada al poder. El Estado Fascista: características. Política interior, económica y exterior
El Totalitarismo Nazi (1 de 2)
Hitler y el desarrollo del nacionalsocialismo. Cómo Hitler crea el nacionalsocialismo y el Partido Nazi. La fase revolucionaria: el fracaso del Putsch de Munich. La reconfiguración y la llegada al poder.
El Totalitarismo Nazi (2/2)
Líderes del Partido Nacionalsocialista. Organizaciones de Partido Nazionalsocialista. El Estado Nazi. Política económica. interior y exterior
PODCASTS
Podcast 1: La Crisis de las Democracias
Auge y declive de las democracias en el periodo de Entreguerras. El auge de las democracias tras el triunfo de los Aliados. El duro impacto de la Crisis de la Posguerra. Evolución de las grandes potencias occidentales: Gran Bretaña, Francia, EE.UU y la Alemania de Weimar
Podcast 2: La Crisis de las Democracias
Descripción de las características comunes a todos los totalitarismos. Cómo identificar un régimen totalitario.
Podcast 3: El Totalitarismo Marxista
El Totalitarismo Marxista. El totalitarismo de Lenin. La lucha por la sucesión entre Trotsky y Stalin. La política interior de Stalin. El Terror. Las Purgas. Los Gulag. La política exterior de Stalin: los Planes Quinquenales. La política exterior de Stalin. La Komintern. Los Frentes Populares. La alianza con Hitler.
Podcast 4: El Totalitarismo Fascista (1/2)
Primer podcast sobre el Totalitarismo Fascista. El concepto de fascismo. La biografía política de Mussolini. Su militancia vital socialista. La fusión de socialismo y nacionalismo.
Podcast 5: El Totalitarismos Fascista (2/2)
La llegada al poder. La Marcha sobre Roma. La falsa moderación hasta las elecciones. Mussolini como Duce. La construcción del Estado Fascista. La economía fascista. La política interior. La política exterior.
Podcast 6: El Totalitarismo Nazi (1/2)
Primer podcast sobre el Nazismo. La vida de Adolfo Hitler. La gestación de la ideología nacionalsocialista. El Putsch de Munich. La Crisis del 29 y el ascenso del Partido Nazi.
Podcast 7: El Totalitarismo Nazi (2/2)
Líderes del Partido Nacionalsocialista. Organizaciones de Partido Nacionalsocialista. El Estado Nazi. Política económica. Incremento del gasto, Obras públicas y rearme. Política interior. Las leyes de Nüremberg. Política exterior. El Lebensraum (espacio vital)
PRESENTACIÓN
Presentación: La Crisis de las Democracias y el Auge de los Totalitarismos (1919-1939)
APUNTES
1.- LA CRISIS DE LAS DEMOCRACIAS (1919-1924)
CAUSAS
Comparación der regímenes politicos entre 1919 y 1939 (Fuente)
LA CRISIS DE POSGUERRA, especialmente dura en el centro y este de Europa. Italia suma a la crisis económica la decepción por una paz en la que no se siente respetada.
CAMBIOS EN EL SISTEMA PARLAMENTARIO:
- POLÍTICA DE MASAS
Con el sufragio universal abierto también a las mujeres, la política pasa a ser un asunto popular en lugar de ocupación de las élites. Los partidos se convierten en aparatos de masas y las luchas electorales en una competición “comercial” para vender un mensaje: aparecen los mítines multitudinarios, los discursos populistas para enardecer al público, la propaganda electoral que utiliza técnicas de marketing y publicidad…
- NUEVOS PARTIDOS
Los partidos tradicionales, liberales y conservadores, son superados por formaciones más populistas y radicales, capaces de conectar con el nuevo votante, tanto por la izquierda como por la derecha: comunistas, socialistas, agrarios, fascistas…
RUPTURA DEL EQUILIBRIO DE PODERES Y TRASLADO DE LA INICIATIVA POLÍTICA FUERA DEL PARLAMENTO
- LOS GOBIERNOS USURPAN PODERES A LOS PARLAMENTOS. Con la excusa de la crisis se gobierna a base de decretos-leyes.
- INICIATIVA POLÍTICA FUERA DEL PARLAMENTO, la política se hace ahora en las calles: huelgas, manifestaciones, tentativas revolucionarias, violencia política.
CRISIS DEL 29
La Crisis del 29 arruinó a millones de personas en toda Europa. Las tasas de paro alcanzaban el 30%. La población culpaba a los políticos tradicionales del desastre. Parecía que el sistema democrático no garantizaba una buena calidad de vida.
EXTREMISMO POLÍTICO
La miseria provocada por la Gran Depresión animó a muchos a apoyar alternativas radicales, que prometían acabar con la crisis. A mayor crisis, mayor protagonismo de los radicales, que utilizan la violencia revolucionaria, lo que provoca la reacción también violenta de los radicales de distinto signo. La sociedad se polariza en dos mitades igualmente violentas y revolucionarias: gran parte de la propia burguesía, asustada ante la violencia revolucionaria, deja de apoyar las propuestas liberales y democráticas para apoyar propuestas que garanticen orden frente a la revolución, como sistemas autoritarios o totalitarios.
Evolución de las principales potencias democráticas

Alemania, Gran Bretaña y Francia preparando el Tratado de Locarno (1926) . De Bundesarchiv, Bild 183-R03618 / CC-BY-SA 3.0, CC BY-SA 3.0
- REINO UNIDO
La democracia británica consiguió capear con éxito la crisis. No se consolidó ninguna fuerza radical. El sistema bipartidista (Partido Conservador vs Partido Liberal) sobrevivió, con la sustitución del viejo Partido Liberal por el Partido Laborista, de carácter socialdemócrata.
- FRANCIA
Si bien en Francia sobrevivió el sistema democrático, se produjo una paulatina polarización de la sociedad, que acabó a mediados de los años 30 partida en dos bloques izquierda-derecha, con creciente protagonismo de los partidos extremistas. Fue en Francia donde triunfó por primera vez la estrategia comunista de “Frentes Populares”: grandes coaliciones de todos los partidos de izquierda, incluidos extremistas, para derrotar a las derechas.
- EE.UU.
- AISLAMIENTO EXTERIOR: no quieren más guerras o problemas por culpa de los eternos conflictos europeos.
- LIDERAZGO ECONÓMICO Y CULTURAL: Las marcas y modas americanas se imponen en Europa. Comienza el reinado de Hollywood.
- PURITANISMO: vuelta a los valores WASP. El mejor ejemplo es la Ley Seca, que prohibía el alcohol y que estuvo vigente en los años 20. También se produjeron legislaciones contrarias a la emigración
- LA VICTORIA DE ROOSEVELT EN 1932 supone una nueva política económica, el New Deal.
- ALEMANIA: LA REPÚBLICA DE WEIMAR
- LLAMADA ASÍ (a nivel historiográfico) PORQUE LA NUEVA CONSTITUCIÓN DEMOCRÁTICA SE APRUEBA EN ESA CIUDAD EN 1919.
- ESTADO FEDERAL, BICAMERAL, CON UN CANCILLER COMO JEFE DE GOBIERNO Y UN PRESIDENTE CON PODERES EN CASO DE EMERGENCIA
- PROBLEMAS GRAVES:
- APOYO POPULAR INCIERTO: SOCIALDEMÓCRASTAS, LIBERALES Y CATÓLICOS (Zentrum). Comunistas o nacionalistas (radicales de izquierda y derecha) se oponen con violencia con frecuentes rebeliones, como la Revolución Espartaquista (comunista) de Rosa Luxemburgo en 1919, derrotada con la ayuda de fuerzas nacionalistas (freikorps)
- LAS INDEMNIZACIONES, que impiden que Alemania se recupere de la ruina de la guerra. Al problema material se une una sensación de ser robados por los ganadores de la guerra y de que la paz ha sido muy injusta.
- EL CRACK DEL 29: La recuperación económica propiciada por el Plan Dawes se frenó de golpe con el Crack del 29. Alemania fue de los países más afectados, alcanzando los 8 millones de parados (20%) en el año 31.
La República de Weimar no podrá superar este último golpe y caerá ante el empuje de las fuerzas de extremistas de izquierda y derecha. En 1933, Hitler es nombrado Canciller.

En el cartel de este zapatero se lee "Compras y reparaciones a cambio de artículos de primera necesidad". Observese como la señora le paga con una barra de embutido" Foto de News Dog Media. Fuente
2. El TOTALITARISMO MARXISTA
El periodo que siguió a la Revolución Rusa de 1917 vio el surgimiento de uno de los sistemas totalitarios más influyentes del siglo XX: el régimen soviético. Este sistema, inicialmente liderado por Vladimir Lenin y posteriormente consolidado bajo el gobierno de Iósif Stalin, transformó radicalmente no solo a Rusia, sino a la mitad del mundo tras la II Guerra Mundial.

Lenin dando un discurso en 192, junto a Trotsky y Kamenev. Fuente By Grigory Petrovich Goldstein. Public Domain,
Fundamentos del totalitarismo marxista
El totalitarismo marxista, como sistema político, se fundamentó en la interpretación leninista de las obras de Karl Marx, que se denominó por ello marxismo-leninismo. El marxismo-leninismo complementaba a Marx en dos cuestiones clave: como alcanzar el poder para instaurar la "dictadura del Proletariado" y cómo mantenerlo para poder transformar el Estado. Para lo primero, era necesaria una revolución dirigida por la "Vanguardia del Proletariado" (lo que luego sería el Partido Comunista o, simplemente, "el Partido"): una élite de revolucionarios "profesionales" entrenados y formados par preparar, organizar y triunfar en las revoluciones. Una vez triunfa la revolución, Partido Comunista acapara todo el poder, por la necesidad de establecer la “dictadura del proletariado”. Esta dictadura, según la teoría, sería simplemente una fase transitoria hacia la sociedad comunista ideal, sin clases y sin Estado. Sin embargo, en la práctica, se convirtió en un sistema permanente de control total sobre la sociedad, la economía y la cultura.
El sistema se caracterizó por la eliminación de cualquier forma de oposición política, la persecución de los disidentes, la colectivización forzosa de la economía y un culto a la personalidad de los líderes que se intensificaría especialmente durante el periodo estalinista.

Lenin dando un discurso en 1919 Fuente By Grigory Petrovich Goldstein , Public Domain,
El Totalitarismo de Lenin
Vladimir Ilich Uliánov, conocido como Lenin, fue el arquitecto principal del Estado soviético tras la Revolución de Octubre de 1917. Aunque inicialmente los bolcheviques compartían el poder con otras facciones revolucionarias y convocaron elecciones, al perderlas de forma abrumadora (sólo consiguieron el 20% de los votos), rápidamente renegaron de la democracia, a la que motejaron de "burguesa", y establecieron una férrea dictadura con gobierno unipartidista que suprimió toda oposición.
Lenin implementó una serie de medidas radicales durante el periodo conocido como “Comunismo de Guerra” (1918-1921), que incluyeron la nacionalización de la industria, la requisa de productos agrícolas y la militarización del trabajo.
Ante el descontento generalizado y la caída dramática de la producción, Lenin introdujo la Nueva Política Económica (NEP) en 1921, que permitió cierto grado de iniciativa privada en pequeños negocios y agricultura. Esta medida pragmática fue considerada por Lenin como un “retroceso táctico” necesario para consolidar el poder soviético, pero nunca como un abandono de los objetivos comunistas a largo plazo.
Durante el gobierno de Lenin se establecieron las instituciones fundamentales del Estado soviético, incluyendo la Cheka (policía política), el sistema de campos de trabajo para los opositores (que más tarde se convertiría en el Gulag), y las bases para el monopolio informativo y cultural del partido. Estas instituciones serían posteriormente expandidas y utilizadas con aún mayor severidad durante el periodo estalinista.
La Lucha por la Sucesión de Lenin
Tras la muerte de Lenin en 1924, se desató una intensa lucha por el poder entre las principales figuras del partido. Los dos candidatos principales fueron León Trotsky y Iósif Stalin. Trotsky, quien había sido una figura decisiva durante la Revolución y era el organizador del Ejército Rojo, contaba con un gran carisma y capacidad oratoria. Era considerado por muchos como el sucesor natural de Lenin.
Sin embargo, Stalin, quien ocupaba el cargo de Secretario General del Partido, había construido meticulosamente una base de poder controlando la organización interna del Partido. Aunque menos brillante que Trotsky, Stalin demostró ser un estratega político superior. Utilizando su control sobre el aparato partidista, fue capaz de aislar gradualmente a Trotsky y sus aliados, acusándolos de “desviacionismo” y de promover el “trotskismo”, presentado como una herejía ideológica.
Stalin formó alianzas temporales con otras figuras importantes como Zinóviev y Kámenev para derrotar a Trotsky, para luego volverse contra sus antiguos aliados. Mediante purgas selectivas, manipulación de los congresos del partido y control de la propaganda, Stalin consiguió emerger como único líder indiscutible hacia finales de la década de 1920. Trotsky fue primero marginado, luego expulsado del partido, después desterrado de la URSS, y finalmente asesinado en México en 1940 por un agente estalinista.
Stalin, Alexei Rykov, Lev Kamenev, and Grigory Zinoviev en 1925. Los tres últimos fueron ejecutados por Stalin cuando ya no fueron útiles. Por Nikolai Petrov. Dominio Público. Fuente
La Política Económica de Stalin
Una vez consolidado en el poder, Stalin implementó cambios económicos radicales que transformaron a la Unión Soviética de un país predominantemente agrario a una potencia industrial, algo que consideraba imprescindible porque estaba convencido de que en los años 40 estallaría una nueva Guerra Total en la que la victoria sólo llegaría a través de la superioridad en la industria pesada que fabrica armamento. Como veremos, tenía razón.
Así, en 1928, abandonó la NEP e introdujo el sistema de planificación centralizada a través de los Planes Quinquenales.
El Primer Plan Quinquenal (1928-1932) se centró en la industrialización acelerada, dando prioridad a la industria de base y pesada: minería, energía y siderurgia. Paralelamente, Stalin ordenó la colectivización forzosa de la agricultura, eliminando a los kulaks (campesinos propietarios) como clase y estableciendo granjas colectivas (koljoses) y estatales (sovjoses). Esta política provocó una resistencia masiva entre los campesinos, que preferían sacrificar su ganado o su cosecha antes que entregarlo a las granjas colectivas. El resultado fue una terrible hambruna, especialmente devastadora en Ucrania (Holodomor), que causó millones de muertes.
A pesar del enorme costo humano, la industrialización avanzó a un ritmo sin precedentes. Nuevas ciudades industriales como Magnitogorsk surgieron prácticamente de la nada, y para finales de la década de 1930, la Unión Soviética se había convertido en la tercera potencia industrial mundial, solo por detrás de Estados Unidos y Alemania. Esta transformación resultaría crucial durante la Segunda Guerra Mundial, ya que la capacidad industrial soviética fue fundamental para resistir y finalmente derrotar a la Alemania nazi.
Alexei Stajanov, que batió varios récords de extracción de carbón, fue convertido por la propaganda soviética en un héroe nacional, para fomentar el aumento de la productividad que necesitaba el Segundo Plan Quinquenal. Es España se usaba la palabra "stajanovista" para referirse a lo que hoy llaman "workalcoholic". Fuente Dominio Público.
No obstante, este desarrollo tuvo consecuencias negativas significativas: además del coste humano directo, estableció un modelo económico inflexible, centrado en objetivos cuantitativos más que cualitativos, que mostraría sus limitaciones en décadas posteriores: el estado soviético era poderoso, pero los calidad de vida de sus ciudadanos era muy baja. El predominio de la industria pesada suponía una renuncia a la industria de bienes de equipo: se fabricaban tanques, pero no coches. En las ciudades las familias tenían que compartir apartamentos con otras familias. Y la agricultura era deficitaria. Por primera vez desde el neolítico, los rusos tenían que comprar cereal a otros países para no pasar hambre. La comida, en general, era escasa y poco variada.
La política interior de Stalin
En el ámbito político interno, Stalin instauró un régimen de terror sin precedentes, conocido como el Gran Terror o las Grandes Purgas (1936-1938). Durante este periodo, millones de ciudadanos soviéticos fueron arrestados, enviados a campos de trabajo forzado (Gulag), o ejecutados bajo acusaciones fabricadas de sabotaje, espionaje o traición. En el sistema soviético no se perseguía a la oposición, ya que ésta fue exterminada en pocos años en las purgas y gulags: se perseguía la propia idea de pensar algo distinto a lo que decía el poder. Ésa era la meta del terror comunista: conseguir que todos los ciudadanos tuvieran miedo, no de actuar contra el gobierno: de pensar siquiera en algo que el gobierno pudiera considerar subversivo. Repetimos: no se perseguía el actuar (no hacía falta, nadie actuaba), se perseguía el pensar. La eficacia del sistema es indiscutible: el comunismo soviético sólo cayó cuando colapsó por su propia incompetencia económica. Y los regímenes basados en este tipo de terror siguen existiendo en la actualidad (Corea del Norte, por ejemplo).
Las purgas afectaron a todos los niveles de la sociedad soviética, pero fueron especialmente intensas dentro del Partido Comunista y el Ejército Rojo. Los famosos “Procesos de Moscú” fueron juicios públicos espectaculares donde antiguos líderes bolcheviques como Zinóviev, Kámenev y Bujarin confesaron, bajo tortura, haber conspirado contra el Estado soviético. El resultado fue la eliminación de prácticamente toda la “vieja guardia” bolchevique que había participado en la Revolución de 1917: todos aquellos que podían hacer sombra o derribar a Stalin.
Paralelamente al terror político, Stalin fomentó un intenso culto a su personalidad. Se le presentaba como un líder infalible, el “padre de los pueblos”, el genial continuador de la obra de Lenin. Este culto se manifestaba en todos los aspectos de la vida soviética: arte, literatura, ciencia e incluso en la reescritura de la historia, donde personas caídas en desgracia eran literalmente borradas de las fotografías oficiales.
El control ideológico se extendió a todos los ámbitos culturales. El “realismo socialista” se impuso como única forma artística aceptable, debiendo el arte servir a los objetivos del partido y representar la realidad “no como es, sino como debería ser” según la visión comunista.
Dicho control sobre todos los ámbitos de la economía, la política y la sociedad, lejos de crear una sociedad sin clases, lo que provocó es el desarrollo de dos nuevas clases de oprimidos y opresores. Los oprimidos eran los ciudadanos soviéticos. Los opresores, la Nomenklatura: la clase dirigente del Partido. Ellos sí podían disfrutar de lujos y privilegios. Como describió el escritor británico Orwell en su obra satírica sobre el estalinismo titulada "Rebelión en la granja", "todos somos iguales, pero unos somos más iguales que otros".
La Política Exterior de Stalin
En materia de política exterior, Stalin se guió por una mezcla pragmática de ideología comunista y tradicional política de poder rusa. Una de sus primeras prioridades fue recuperar los territorios perdidos tras el Tratado de Brest-Litovsk de 1918, mediante el cual la Rusia revolucionaria había cedido vastos territorios a Alemania para salir de la Primera Guerra Mundial.
Abandonando la idea trotskista de “revolución permanente”, Stalin adoptó la doctrina de “socialismo en un solo país”, que sostenía que la URSS debía centrarse en construir el socialismo dentro de sus fronteras antes de promover activamente revoluciones en el extranjero. Esta postura tenía un objetivo pragmático: evitar que las potencias capitalistas vieran a la Unión Soviética como una amenaza inmediata. Abandonando la idea trotskista de “revolución permanente”, Stalin adoptó la doctrina de “socialismo en un solo país”, que sostenía que la URSS debía centrarse en construir el socialismo dentro de sus fronteras antes de promover activamente revoluciones en el extranjero. Esta postura tenía un objetivo pragmático: evitar que las potencias capitalistas vieran a la Unión Soviética como una amenaza inmediata. No obstante, Stalin utilizó la Internacional Comunista (Komintern) como instrumento de su política exterior. Los partidos comunistas europeos actuaban frecuentemente como agentes de los intereses soviéticos, cambiando sus estrategias según convenía a Moscú. Un ejemplo claro fue la política de “Frentes Populares” promovida en el VII Congreso de la Komintern en 1935, que instaba a los comunistas a formar alianzas con socialistas y fuerzas progresistas para que, con la excusa de frenar el avance del fascismo, poder infiltrarse en los gobiernos occidentales.
Uno de los episodios más controvertidos de la política exterior estalinista fue la alianza con la Alemania Nazi en el Pacto Molotov-Ribbentrop, firmado en agosto de 1939. Este acuerdo de no agresión, que incluía protocolos secretos para el reparto de Polonia y del Este de Europa, sorprendió al mundo y provocó el inicio de la Segunda Guerra Mundial. Stalin justificó este pacto como una necesidad para ganar tiempo ante una inevitable confrontación con Hitler, pero también le permitió expandir las fronteras soviéticas anexionándose Estonia, Letonia, Lituania, Moldavia y parte de Finlandia y Polonia. Durante su alianza con Hitler, los comunistas franceses o británicos sabotearon el esfuerzo de guerra de sus países, acusando a sus gobiernos de participar en una guerra imperialista. Eso fue especialmente importante en el caso de Francia, donde el comunismo era una importante fuerza política y sindical.
La paz con Alemania duró hasta junio de 1941, cuando Hitler lanzó la Operación Barbarroja, invadiendo la URSS. Tras recuperarse del shock inicial, los soviéticos resistieron heroicamente y, con el tiempo, contraatacaron. La Unión Soviética se unió a los Aliados, formando una coalición con Estados Unidos y Gran Bretaña. Como gesto de amistad hacia sus nuevos aliados, Stalin disolvió la Komintern en 1943, aunque esto no significó el abandono del apoyo soviético a los movimientos comunistas internacionales.
El inmenso sacrificio del pueblo soviético durante la guerra (alrededor de 27 millones de muertos) y el papel decisivo del Ejército Rojo en la derrota de la Alemania nazi permitieron a Stalin emerger como el gran vencedor de la guerra, conquistando la mitad oriental de Europa, con un prestigio renovado, tanto interno como internacional, y sentando las bases para la expansión de la influencia soviética durante la posterior Guerra Fría.
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Churchill (RU), Roosevelt (USA) y Stalin, repartiéndose el mundo en la Conferencia de Yalta (1945). By US government photographer.
Public Domain Fuente



3. EL TOTALITARISMO FASCISTA
La creación del fascismo: Benito Mussolini
Benito Mussolini nació en 1883 en una familia humilde muy comprometida con el marxismo. Por ello, aunque estudió para mestro de escuela y ejerció algunos años, en realidad fue un activista (o revolucionario) profesional: ingresó en el Partido Socialista Italiano en 1900 y llegó a dirigir el periódico Avanti, su órgano de propaganda. Desde allí participó en la lucha política italiana, llegando a ingresar en prisión.
Ficha policial de Mussolini en 1903, cuando era un activista profesional socialista (Fuente: Wikipedia)
Sin embargo, algo importante cambió en su vida cuando estalló la Primera Guerra Mundial. Mussolini se dio cuenta de que la Gran Guerra había destruído la propia idea de que existía un Socialismo Internacional, demostrando la nula utilidad transformadora (revolucionaria) de este tipo de socialismo, gran perdedor frente a la otra gran ideología del siglo XIX: el nacionalismo. Por ello defendió que Italia debía participar en la guerra, priorizando los intereses de la nación italiana, lo que le supuso ser expulsado del Partido Socialista. En este periodo fue madurando una idea: crear un mundo socialista requería de un poder transformador que el socialismo no había alcanzado. Pero el nacionalismo sí tenía ese poder tranformador. Tras la guerra, desarrolló esta idea para crear una nueva ideología que fusionase el socialismo con el nacionalismo: el fascismo.
La fundación del Fascismo
En 1919, Mussolini fundó los Fasci di Combattimento (grupos de combate). Estos formaban un nuevo movimiento político revolucionario que se definía por ser:
- Antiliberal (contra la democracia)
- Anticomunista (contra la revolución comunista)
- Anticapitalista (contra el sistema económico tradicional)
- Ultranacionalistas (obsesionados con la grandeza de Italia)
La característica más importante era la utilización de la violencia. Mussolini organizó a los "Camisas Negras", grupos de militantes violentos paramilitares (vestidos con uniformes de estilo militar, negro en este caso) que atacaban a los comunistas y anarquistas que intentaban hacer la revolución en las calles.
Emblema de los Fasci Fasci italiani di combattimento, embrión del futuro Partido Nacional Fascista (Fuente: Wikipedia)
¿Por qué tuvo éxito el fascismo?
La Italia de los años 20 estaba inmersa en el caos. Los socialistas, anarquistas y comunistas preparaban una revolución y había violencia constante en las calles. La clase media tenían miedo a la revolución comunista.
Mussolini se presentó como el único capaz de poner orden y frenar la amenaza roja. El apoyo que recibió de la burguesía asustada fue fundamental para su éxito.
Mussolini y sus camisas negras marchan sobre Roma (Fuente: Wikipedia)
La llegada al poder: La Marcha sobre Roma
En 1921 consiguió apensas 35 escaños en las elecciones. Pero la política ahora se hacía en la calle, no solo en el parlamento.
El 27 de octubre de 1922, Mussolini organizó la famosa "Marcha sobre Roma" con sus Camisas Negras. Una demostración de fuerza y de organización: del orden que reclamaba gran parte de Italia. Entendiendolo así, el rey Víctor Manuel III, asustado por la violencia revolucionara, llamó a Mussolini para que formara gobierno y pusiera orden.
Mussolini comenzó a gobernar aparentando ser un primer ministro democrático normal, en coalición con partidos de centro-derecha. Era una estrategia.
Consolidación del poder totalitario
Una vez en el gobierno, Mussolini utilizó el poder del gobierno para ganar ventaja y hacerse enormemente popular. Habiendo cumplido su promesa de poner orden, con varios éxitos políticos nacionales e internacionales que le dieron una imagen solvencia que contrastaba con la de incompetencia de los gobiernos anteriores, en las elecciones de 1924 obtuvo la mayoría absoluta. En esa gran victoria electoral, además de los éxitos antedichos, también tuvieron que ver el fraude y el sabotaje violento a la campaña de los partidos de izquierda
El momento clave llegó con el asesinato de Matteotti, un político socialista que lo acusaba del antedicho fraude. Este crimen mostró que la democracia estaba llegando a su fin. Mussoline abandonó su máscara democrática y constituyó, no una dictadura autoritaria normal, sino algo nuevo: el Estado fascista, una dictadura totalitaria.
Mussolini dando un discurso a caballo (Fuente: Wikipedia)
La Política Interior del Fascismo
El fascismo italiano se caracterizaba por:
- Liderazgo absoluto del Duce ("El Jefe") Todo el poder se concentraba en Mussolini. Él era la encarnación de la voluntad nacional.
- Partido único Se prohibió cualquier otro partido político. Solo existía el Partido Fascista Italiano.
- Represión de la oposición Cualquier movimiento de oposición era brutalmente reprimido.
- Control de la educación y la cultura El Estado controlaba toda la educación, los medios, el cine, la prensa. Era una poderosa máquina de propaganda y adoctrinamiento.
- Política social Mussolini concedió abundantes derechos a los obreros, pero sometiéndolos a su control total. Prohibió los sindicatos libres y fue el Estado el que arbitraba los conflictos entre patronos y trabajadores.
La Política Económica
El fascismo italiano practicaba un socialismo atenuado: no había una planificación económica completa, aunque si un fuerte control de la economía por parte del Estado.
- Fuerte intervención del Estado en la economía
- Grandes obras públicas para mostrar la grandeza de Italia. Destacan las presas y canalizaciones en la región del centro peninsular, que secaron las zonas pantanosas que desde hacía milenios provocaban la mortal malaria en la región.
- Proteccionismo económico para defender la industria italiana de la competencia extranjera
La Política Exterior
La política exterior de Mussolini cambió a lo largo de los años: si al principio continúo la política de alianza con Francia y Gran Bretaña, acabó rompiendo con ellas cuando éstas le pusieron trabas a su propia política imperialista.
Años 20: Período pacifista
Italia estaba aliada con Francia y Gran Bretaña. Firmó dos importantes pactos para acabar con dolorosos conflictos: el Pacto de Locarno (1925), que pretendía ser una revisión "amistosa" de la Paz de París de 1919 y el Pacto de Letrán (1927), que ponía fin a más de medio siglo de dolorosa enemistad entre el Estado Italiano y la Iglesia Católica.
Años 30: Giro hacia el imperialismo
Mussolini comenzó una política expansiva, intentando crear un imperio italiano. Invadió territorios en Somalia, Libia, Albania y Abisinia (Etiopía). Gran Bretaña y Francia, enfocadas en defender sus propios imperios, quisieron impedirlo y, tras la invasión de Etiopía provocaron que la Sociedad de Naciones sancionase a Italia.
Esto y la propia debilidad de las democracias occidentales acercó a Mussolini a la Alemania de Hitler, a la que hasta entonces había visto con desprecio y luego recelo.
Este acercamiento se fraguó cuando ambos países coincidieron en ayudar militarmente al bando sublevado en la Guerra Civil Española. De este modo aceptó el Anschluss (anexión de Austria por Alemania) y fue clave en el gran triunfo de Hitler en el Pacto de Munich (1938), concluyendo en una alianza germano-italiana denominada Pacto de Acero (1939)
Los orígenes del Partido Nazi y el ascenso de Hitler (1919-1933)
Formación del NSDAP
Adolf Hitler nació en Braunau-am-Inn, Austria, en 1889. Tras fracasar en su aspiración de ser pintor en Viena, donde malvivía pintando acuarelas para los turistas y leyendo filosofía y literatura pangermanista, marchó a Munich, donde le sorprendió la guerra. Allí se alistó en el ejército alemán, donde fue visto por desconfianza por su condición de austriaco. Combatió durante toda la guerra y fue herido varias veces, una de ellas por gases. Pero al terminar, compartió el destino de millones de excombatientes: desengaño, frustración y paro. Para sobrevivir, aceptó trabajar como infiltrado del ejército en el Partido de los Trabajadores Alemanes (DAP). Allí descubrió su vocación de activista profesional y se convirtió en líder de ese minúsculo partido de excombatientes en los que se mezclaban sin mucho criterio ideas pangermanistas y socialistas. El DAP se transformó bajo su liderazgo en el Nationalsozialistische Deutsche Arbeiterpartei (NSDAP) en 1921: "Partido Nacionalsocialista de los Trabajadores Alemanes", o, más corto, "Partido Nazi"
El partido combinaba elementos aparentemente contradictorios: anticapitalismo, anticomunismo, antiliberalismo, pangermanismo y un violento antisemitismo. Esta síntesis ideológica le permitía atraer a obreros descontentos, nacionalistas resentidos y sectores medios amenazados por la modernidad y la crisis.
El Putsch de Múnich y Mein Kampf
En 1923, Hitler intentó uno de los frecuentes golpes de estado y revoluciones de derecha y de izquierda que asolaron la breve historia de la República de Weimar. Fue el llamado "Putsch" (golpe) de Múnich, que fracasó en pocas horas, como todos los demás. Encarcelado, dictó las partes principales del que será su libro-manifiesto ideológico: Mein Kampf ("Mi lucha") a su amigo Rudolf Hess. Allí exponía su ideología: pangermanismo, rechazo al Tratado de Versalles, anticapitalismo, anticomunismo y antisemitismo. Este libro se convirtió en la biblia ideológica del movimiento nazi, aunque es de muy difícil lectura por su desorden, provocado tanto por las mixtura ideológica como por su método de escritura (memorias dictadas). Habiendo sido condenado a 5 años de prisión, salío a los 9 meses, en una de las frecuentes amnistías a los numerosos presos políticos que provocaban los frecuentes golpes e insurrecciones que hemos comentado.
El crecimiento electoral del nazismo (1928-1933)
Durante los años de relativa estabilidad económica que siguieron al Plan Dawes, el partido nazi no despegaba: en 1928 obtuvo solo 12 diputados. Sin embargo, la Crisis de 1929, con sus consecuencias de paro y miseria, transformó la política alemana radicalmente.
En las elecciones de 1930, el NSDAP consiguió 14 millones de votos y 230 escaños, convirtiéndose en la primera fuerza política. El partido explotaba magistralmente el desempleo masivo, la desesperación social y la frustración nacionalista, presentando a Hitler como el único capaz de restaurar la gloria y el orden alemán. Pero ningún partido quiso pactar con ellos y no pudieron gobernar.
En las elecciones de julio de 1932, los nazis volvían a ser la minoría mayoritaria, alcanzaron los 11 millones de votos y 196 escaños, pero acusando un ligero descenso, probablemente por no haber podido gobernar a pesar de ser la fuerza más votada. Y se repetía la misma situación: el bloqueo a pactar con los nazis continuó.
Pero la matemática electoral fue implacable: era muy complicado que los gobiernos de centro y derecha que se formaban pudieran tener éxito teniendo en contra a la izquierda y a los nazis. Débiles e inoperantes fueron cayendo uno tras otro tras apenas días o semanas. Casi seis meses después, todo el mundo era consciente de que no había otra solución que, o convocar elecciones otra vez, que probablemente repetirían resultados, o intentar un gobierno de coalición en el que participaran los nazis. El 30 de enero de 1933, el presidente (Jefe del Estado) Hindenburg encargó a Hitler formar gobierno.
La consolidación del poder: del canciller al Führer
Una vez en el poder, Hitler no se moderó, como esperaban muchos ni se conformó con gobernar democráticamente. Todo lo contrario: fue aprobando decretos darse a sí mismo cada vez más poder para tranformar la democracia en una dictadura. En las elecciones de marzo de 1933, el partido nazi utilizó su dominio del Estado y las calles para conseguir 288 escaños. Aprobó inmediatamente la Ley Habilitante, que otorgaba a Hitler poderes legislativos casi ilimitados sin necesidad de aprobación parlamentaria.
Tras la muerte de Hindenburg en 1934, Hitler asumió todos los poderes del Estado y se proclamó "Führer" (Guía). El III Reich y la dictadura totalitaria había comenzado.
Características del totalitarismo nazi
Estructura política: el Führerprinzip y el partido único
El Estado nazi se basaba en el principio del Führerprinzip (liderazgo del líder), donde Hitler gozaba de autoridad absoluta. El NSDAP era el partido único, penetrando en todas las instituciones públicas y privadas y en todos los niveles de la sociedad: tenía secciones para niños y jóvenes, para montañeros, para mujeres, para deportes...
El Partido (nazi) era Alemania y Alemania era el Partido: no se permitía ningún pluralismo ni divergencia ideológica ni fuera ni dentro de él.
Tres eran las organizaciones especializadas del partido más importantes:
- SA (Sturmabteilung: "sección de asalto"): Las "Camisas Pardas", fuerzas paramilitares que aterrorizaban a los opositores en las calles mediante violencia física sistemática.
- SS (Schutzstaffel: "escuadrón de protección"): Inicialmente escolta de Hitler, bajo el mando de Heinrich Himmler se convirtieron en la verdadera máquina represiva del régimen, encargadas de la Gestapo (policía política nazi) y de los campos de concentración.
- HJ (Hitler-Jugend): Las Juventudes Hitlerianas, para el adoctrinamiento ideológico de la juventud en valores paramilitares y nacionalistas a través de la naturaleza y el deporte.
Represión y terror: la Gestapo y los campos de concentración
El régimen nazi estableció un sistema de represión basado en la vigilancia total, la denuncia y el terror. La Gestapo (Geheime Staatspolizei) bajo el mando de Himmler funcionaba sin límites legales, persiguiendo opositores políticos, comunistas, socialdemócratas, católicos y, en general, cualquier crítica al régimen.
Los campos de concentración se expandieron sistemáticamente. Inicialmente destinados a opositores políticos, evolucionaron hacia la persecución racial y genocidio. El régimen también efectuó la "Noche de los Cuchillos Largos" en 1934, una purga sangrienta que eliminó a los dirigentes de las SA (como Ernst Röhm) para consolidar el poder de Hitler y tranquilizar al ejército y la burguesía conservadora.
Propaganda y control de la cultura
Joseph Goebbels, jefe del Ministerio de Propaganda, convirtió la propaganda en una ciencia de masas. Las manifestaciones de poder del régimen eran espectaculares: las Concentraciones de Núremberg reunían a cientos de miles de personas; los Juegos Olímpicos de 1936 en Berlín fueron utilizados como escaparate de la supuesta superioridad aria. El cine se convirtió en un instrumento de culto al Führer, con alguna obra notable como la película de Leni Riefenstahl "El triunfo de la voluntad".
La censura era absoluta: la prensa, la radio, el cine, la literatura y el arte estaban completamente bajo control estatal. Se perseguía el arte "degenerado" (modernismo, expresionismo, jazz...), considerado judío o bolchevique. La educación se adaptaba completamente a la ideología nazi, eliminando el pensamiento crítico.
Control de la educación y la juventud
La educación se convirtió en adoctrinamiento ideológico totalitario. Las escuelas enseñaban racismo biológico, antisemitismo, culto al Führer, militarismo y obediencia ciega. Las Juventudes Hitlerianas movilizaban a millones de jóvenes en organizaciones paramilitares donde se enfatizaba la acción sobre la reflexión, la irracionalidad organizada como virtud política.
La ideología nazi
Racismo biológico y antisemitismo
El racismo la característica propia del nazismo. Frente al fascismo italiano (que era imperialista y nacionalista) o al comunismo soviético (que era internacionalista), el nazismo era fundamentalmente racista: creía que la superioridad biológica de la "raza aria", especialmente la versión germánica de esta raza, era una verdad científica.
El antisemitismo era particularmente virulento. Los judíos eran considerados una "raza inferior" responsable de todos los males de Alemania: la derrota en la Primera Guerra Mundial, la crisis económica, la "degeneración cultural" moderna... Era un antisemitismo racializado: no se basaba en creencias religiosas sino en pseudo-teorías biológicas.
Medidas discriminatorias y persecución progresiva
La discriminación a los judíos fue intesificando con el tiempo. Primero fueron los
Boicots a comercios y negocios judíos. Después, las Leyes de Núremberg (1935) despojaban a los judíos de la ciudadanía alemana y prohibían a los judíos ejercer ciertas profesiones o los matrimonios y relaciones entre judíos y "arios".
La Kristallnacht (Noche de los Cristales Rotos, 1938) fue un paso más: los ataques organizados por el Estado contra sinagogas, tiendas y casas judías y las deportaciones masivas a campos de concentración dejaron claro a los judíos que ya debían temer por sus propias vidas si seguían en Alemania. Hasta llegar al paso definitivo, ya en la II Guerra Mundial, la "Solución Final" (1941): el genocidio sistemático de los judíos europeos. Durante la Segunda Guerra Mundial, aproximadamente 6 millones de judíos europeos (dos tercios de la población judía de Europa) fueron asesinados en campos de exterminio, en lo que se conoce como el Holocausto o Shoá. El Holocausto representa una dimensión sin precedentes en la historia humana: la industrialización de la muerte, la transformación del Estado moderno en una máquina de genocidio, el crimen de lesa humanidad. Auschwitz, Treblinka, Sobibor y otros campos de exterminio simbolizan la culminación lógica de la ideología totalitaria nazi.
Además de los judíos, el régimen perseguía a gitanos, discapacitados, homosexuales, testigos de Jehová, eslavos, católicos y cualquier grupo considerado racial o ideológicamente "inferior".
Política Exterior: Pangermanismo y Lebensraum (espacio vital)
La política exterior nazi se basaba en la idea del Lebensraum (espacio vital): Alemania necesitaba territorios en Europa del Este para asentar a la "raza aria" superior y obtener recursos, conquistando y dominando a los pueblos eslavos como "inferiores".
El pangermanismo pretendía la conquistas y anexión de territorios "volksdeutsch", aquellos habitados por alemanes étnicos (los que hablaban alemán pero no vivían en Alemania sino en Austria, Polonia o Checoslovaquia). Esto implicaba la revisión agresiva del Tratado de Versalles: recuperación de territorios perdidos, rearme militar y expansión territorial.
Política económica nazi
La política económica de Hitler es altamente intervencionista, anticipando lo que luego será entendido como keynesianismo: utilizar los recursos del estado para crear puestos de trabajo que reactiven el consumo, algo similar a lo que empezaba a hacer al mismo tiempo Roosevelt en EEUU con el New Deal. En Alemania, los puestos de trabajo se crearon, además, con el objetivo del rearme y preparación para la guerra total: industria pesada y de armamento o infraestructuras de comunicación.
Por ello, la economía nazi estaba subordinada a objetivos políticos y militares: industrializar rápidamente el país, rearmarse masivamente y prepararse para una guerra total, de manera similar a lo que pretendía Stalin con los Planes Quinquenales.
Medidas económicas
Grandes obras públicas: Las Autobahnen (autopistas) y proyectos de infraestructuras monumentales (como los gigantescos edificios de Albert Speer para "Germania", el Nuevo Berlín que pretendía Hitler) tenían un triple propósito: absorber desempleo, preparase para la guerra y demostrar la grandeza del régimen.
Rearme masivo: Se priorizaba la industria pesada (acero, químicas, minería) y especialmente la producción armamentística (armas, aviones, tanques, buques).
Intervencionismo estatal: Aunque muchas empresas privadas se beneficiaban, el Estado dirigía con mano de Hierro la economía.
Resultados y consecuencias
Resultados positivos
- Reducción rápida del desempleo (de 8 millones en 1931 a prácticamente cero en 1939).
- Crecimiento económico visible e impresionante.
- Recuperación de la confianza nacional.
Consecuencias negativas:
- Economía desequilibrada: enfocada en industria pesada y armamento.
- Insostenibilidad económica: la financiación de todo el gasto que suponía tanta intervención era insostenible a largo plazo. Y luego llegó la guerra.
La política interior: control total de la sociedad
Estructura del Estado totalitario
El Estado nazi controlaba todos los aspectos de la existencia humana:
- Control político: Partido único, represión de cualquier oposición, Gestapo.
- Control cultural: Propaganda masiva, censura absoluta, control de educación, arte y medios.
- Control económico: Economía dirigida por el Estado, eliminación de libertades laborales.
- Control ideológico: Adoctrinamiento mediante educación, juventud, medios, desfiles, celebraciones.
La política social
Recordemos que el Partico Nazi tiene un origen popular y revolucionario (nacionalsocialismo) y, por ello, uno de los puntos esenciales de su programa político era la obtención de numeroso derechos sociales: seguros de desempleo, sanidad, ayudas familiares. Esto generó un fuerte apoyo popular entre sectores que habían sufrido la crisis: los nazis habían cumplido sus promesas y habían acabado con el paro.
El Partido Nazi
Una característica distintiva del nazismo era el culto a la personalidad de Hitler. Se le presentaba como un líder carismático, casi mesménico, incapaz de error, salvador de Alemania. Esto servía para concentrar todo el poder en sus manos sin instituciones limitantes.
Por debajo de él tenía una camarilla formada fundamentalmente por antiguos camaradas:
Principales dirigentes del nazismo. Elaboración propia
La política exterior y la expansión nazi (1933-1939)
Rechazo del Tratado de Versalles
Una vez en el poder, Hitler cumplirá otra des sus principales promesas: romper el Tratado de Versalles:
- Rearme abierto (recordemos que el Tratado sólo permítía un ejército de 100.000 hombres, sin tanques, aviones, submarinos o grandes barcos).
- Remilitarización de Renania (1936), territorio alemán en el que no podia haber tropas alemanas según Versalles.
- Abandono de la Sociedad de Naciones.
Expansión territorial: Pangermanismo y Lebensraum
Hitler aprovechó a su favor la doctrina aliada de la "Autodeterminación" para reclamar todos los territorios con población de habla alemana, sabiendo que para Gran Bretaña y Francia sería muy difícil justificar una nueva guerra para impedir unos cambios territoriales que la población afectada deseaba. Así fue forzando la mano en repetidas ocasiones, hasta que, finalmente, París y Londres dijeron "basta" y comenzó la II Guerra Mundial:
- Anschluss (marzo 1938): Anexión de Austria, violando explícitamente Versalles. Fue aclamado por muchos austriacos como la "reunificación" con Alemania, según el viejo proyecto de la "Gross Deutchland" ("Gran Alemania": la formada por todos los que hablaban alemán). Gran Bretaña y Francia no estaban preparadas para la guerra y no pudieron impedirlo.
- Ocupación de los Sudetes (septiembre 1938): Cuando Hitler reclamó esa región checa, habitada por volkdeutch, la guerra parecía inminente. Checoslovaquia tenía un buen ejército, posiciones defensivas y el apoyo de Londres y París. Pero ninguna opinión pública apoyaba la guerra, por lo que los gobiernos accedieron a negociar un acuerdo en la ciudad alemana de Múnich (septiembre de 1938). El Pacto que se acordó permitía a Alemania anexionarse la región germano parlante a condición de que fuera la última anexión.
- Ocupación de toda Checoslovaquia (marzo 1939): Con la excusa de una insurrección eslovaca, Hitler aprovecha para ocupar Chequia y reconocer la independencia de Eslovaquia. Esta violación de lo acordado en Múnich supuso cruzar la última línea roja marcada con Francia y Gran Bretaña, que avisaron de que a la próxima habría guerra
- Reclamación del pasillo de Danzig (verano 1939): una región germanoparlante que se había otorgado a Polonia en la Paz de París para que tuviera una salida al mar. Francia y Gran Bretaña se negaron a negociar y, cuando Hitler invadió Polonia el 1 de septiembre, cumplieron su amenaza y declararon la guerra el día 3. Comenzaba la II Guerra Mundial.





4.- EL TOTALITARISMO NACIONALSOCIALISTA


